miércoles, 23 de octubre de 2013

Nada divertido, jugar a ser Dios

Hoy me encontré con un artículo de Lee Grady (famoso autor pentecostés por defender el ministerio de la mujer) y me recordó una triste experiencia muy reciente, exactamente al revés de lo que narra Grady en su exposición que cito textual: 

viernes, 23 de agosto de 2013

Desaparecen al indígena Gaudencio Mancilla: ¡Profeta que ha denunciado la amenaza contra la vida humana!



Esta mañana al despertar me vino a la mente ese hermoso pasaje Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.” (EFESIOS 2:10).

Y al doblar mis rodillas ante el Soberano del Universo agradecía la Vida; esa porción diaria de 24 horas que se nos regala y de la que somos conscientes con cada despertar. Y así, agradeciendo; alabándole por su hermosura, la magnificencia de su perfección, guardaba silencio a momentos para dejar sonar su voz en mi corazón. Y el pasaje seguía resonando fuerte en mi interior…

viernes, 12 de julio de 2013

¡Pronunció mi nombre y todo se estremeció dentro de mí!


En un campamento, al lado el profe Esteban Hicks del Seminario
Bautista Lomas Verdes, con hermanos y hermanas amadas.
18 años de edad.
E
n Juan 20:11-18; hallamos el encuentro post resurrección,  de Jesús con María Magdalena. Al principio María lo confundió con el hortelano, mientras llena de tristeza lloraba sin saber dónde lo habían puesto. No fue hasta que Jesús la llamó por su nombre que ella se dio cuenta que el “hortelano” era en realidad el Señor. Con una enorme diferencia; pues María le conocía bien. Ella lo re-conoció. Yo nunca le había conocido. No me cuesta imaginar ese cuadro que sacude los sentidos, esa fue también mi experiencia a los diecisiete años. ¡Prístina experiencia!.

CREO EN JESUS QUIEN DIJO DE SI MISMO SER EL HIJO DE DIOS Y QUIEN CUANDO PRONUNCIÓ EL NOMBRE DE MARÍA LO HIZO DE ESA FORMA INCONFUNDIBLE COMO SÓLO EL SABE LLAMAR A LAS MUJERES.

viernes, 28 de junio de 2013

Cuatro razones por las que las mujeres no toman el llamado apostólico

Kayy Gordon ha sido pionera en plantar iglesias en el Circulo Ártico. 
(City Life Church)

En medio de un momento muy ocupado recibí un mensaje de un querido hermano misionero que me envío este artículo insistiéndome que lo leyera. Como dije, ocupada como estaba le prometí hacerlo pero unas cuatro horas después que encontré tiempo me adentré en su lectura y apenas unos párrafos supe que tenía que traducirlo para compartirlo a todos quienes les interese esta historia. Lo traduzco acá especialmente para muchas queridas amigas en América Latina que con tremendas batallas se mantienen firmes en proclamar el evangelio que les ha significado el mensaje liberador en medio de culturas opresoras. Para ustedes lo comparto:

sábado, 15 de junio de 2013

No sigas la "ruta del becerro".

La Ruta del becerro


Un día, por el bosque primitivo
Caminaba un becerro a su destino
Trazando un sendero torcido
Como lo hace todo perdido.

Trescientos años han pasado
Y el becerro habrá expirado
Pero aun el sendero ha quedado
Dejando un mensaje grabado.

Al día siguiente lo recorrió
Un perro extraviado que lo usó

Luego pasó un buen día
Inteligente, una oveja guía
Con el rebaño que conducía
Siguiéndola como correspondía

sábado, 8 de junio de 2013

Prisionera de su cultura


Por:Verónica Lozada
Reflexión sobre Génesis 29:20-35

A primera vista, encontramos a Lea como un peón en el juego de su padre. Después, al salir Labán de escena la encontramos desenvolviéndose bajo los patrones culturales de su nación; girando en torno a la vida de un hombre, Jacob su marido. Por fortuna, ahí no termina la historia.

Vemos entonces que la tensión que se imprime a la vida de Lea para estar a la altura de las convenciones culturales de sus días es tan opresora y desgastante que al leer su relato sentimos inmediata compasión de ella.

Es muy probable que escuchara el fuerte grito de reclamo que salió de los labios de Jacob al discutir con su suegro el engaño que le aplicó.

Lea tenía claro que no era la amada. Jacob no la había buscado a ella, y  no tenía, absolutamente, ningún deseo por ella. Se sabía menospreciada.

Pero la vida de muchas mujeres en pleno siglo XXI no es muy distinta.

jueves, 16 de mayo de 2013

A la madre ignota

Por: Leopoldo Cervantes-Ortíz

En tu vientre, habitáculo de vida,
se gestaron mis días y mis ansias.
Nunca supe tu nombre, mas la herida
no caduca y se esconde cada día.

Recorrido el camino de la ida
soledad, mudo veo en la distancia
cómo el sueño anticipa la salida
del dolor por la puerta de la estancia.