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viernes, 28 de junio de 2013

Cuatro razones por las que las mujeres no toman el llamado apostólico

Kayy Gordon ha sido pionera en plantar iglesias en el Circulo Ártico. 
(City Life Church)

En medio de un momento muy ocupado recibí un mensaje de un querido hermano misionero que me envío este artículo insistiéndome que lo leyera. Como dije, ocupada como estaba le prometí hacerlo pero unas cuatro horas después que encontré tiempo me adentré en su lectura y apenas unos párrafos supe que tenía que traducirlo para compartirlo a todos quienes les interese esta historia. Lo traduzco acá especialmente para muchas queridas amigas en América Latina que con tremendas batallas se mantienen firmes en proclamar el evangelio que les ha significado el mensaje liberador en medio de culturas opresoras. Para ustedes lo comparto:

sábado, 15 de junio de 2013

No sigas la "ruta del becerro".

La Ruta del becerro


Un día, por el bosque primitivo
Caminaba un becerro a su destino
Trazando un sendero torcido
Como lo hace todo perdido.

Trescientos años han pasado
Y el becerro habrá expirado
Pero aun el sendero ha quedado
Dejando un mensaje grabado.

Al día siguiente lo recorrió
Un perro extraviado que lo usó

Luego pasó un buen día
Inteligente, una oveja guía
Con el rebaño que conducía
Siguiéndola como correspondía

domingo, 14 de octubre de 2012

Las mujeres en la reforma protestante del siglo XVI y su importancia para la iglesia de hoy


Amparo Lerín Cruz*
Conferencia expuesta el 5 de septiembre de 2009,
Presbiterio del Estado de México,
Santa Ana Tlapaltitlán, Edo. Mex.

A mis hermanas 

Pasé un largo tiempo en la oscuridad de la hipocresía. 
Solamente Dios pudo hacerme ver mi condición y
 conducirme a la luz verdadera.
MARIE DENTIÈRE

martes, 4 de septiembre de 2012

¿Guerra de textos o más bien guerra de sexos?


Opinión: Biblia 02/09/2012
Por: Juan María Tellería Larrañaga

No hay varón ni mujer: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3, 28 RVR60)

Lo digo tal como lo siento: hay conversaciones con ciertos creyentes que me deprimen hasta lo más profundo. Y no suelen ser precisamente aquellas en que las personas cuentan sus problemas o sus desgracias, que por lo general tienen el efecto de suscitar en mí un deseo inmediato de mostrar el consuelo del Evangelio de Cristo, del que todos sin excepción estamos tan necesitados. Son más bien otras de distinto tenor, de otro calibre, como la que hace no mucho mantuve con cierta persona a la que no veía desde hacía años, y que me dijo con toda rotundidad que ya no asistía a los servicios de su iglesia… ¡porque ahora tenían una pastora y a partir de ahí habían comenzado las mujeres de la congregación a predicar y enseñar en público!, algo que, según su opinión, era diametralmente opuesto a la Palabra de Dios.

martes, 2 de agosto de 2011

Pero a mi nunca me preguntaron

Hace tanto vengo oyendo sobre mí como mujer desde muchos espacios.
Revistas, libros, periódicos, comerciales en TV; revistas rosas, revistas científicas. Encargados de la educación, médicos, sociólogos, antropólogos, curas, pastores, economistas, juristas, legisladores, sexólogos y sexólogas, diputadas y diputados, funcionarias y funcionarios públicos, políticos y los interpretólogos de todo que tienen un espacio, opinan sobre mí. Pero, ¡a mí no me han preguntado! ¿Qué digo yo de mí? ¿Qué significa ser mujer en esta sociedad? ¿Cuáles son los retos, cuáles las restricciones, cuáles los impulsos? ¿Cómo me veo yo?
Eso quiero expresarlo yo, y aunque suene ambicioso, que conmigo lo hagan todas las mujeres del mundo que están ahí en esos lugares invisibles. Porque, por más que trato de encontrarme entre lo que dicen todos quienes tienen  el micrófono; simplemente, no me veo. Por tanto, todas las mujeres (y hombres por qué no), son invitados a expresarse aquí y disparar ideas que detonen nuestro ejercicio de expresión y reflexión crítica. El objetivo es estudiarnos juntos, crecer, manifestar quienes somos, mostrar la vida verdadera en nosotros, sin interpretaciones ajenas. Hacer de este blog, un espacio de expresión e investigación de estudios sobre la realidad de la mujer, per se. Ergo, está dedicado a todas las mujeres anónimas como “La mujer de Abel” cuya sabiduría practica es capaz de preservar la vida de su familia, de otras familias y por qué no, de ciudades enteras. Tipo de la mujer anónima que salva la ciudad, la Mujer de Abel nos retrata a todas.