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viernes, 28 de junio de 2013

Cuatro razones por las que las mujeres no toman el llamado apostólico

Kayy Gordon ha sido pionera en plantar iglesias en el Circulo Ártico. 
(City Life Church)

En medio de un momento muy ocupado recibí un mensaje de un querido hermano misionero que me envío este artículo insistiéndome que lo leyera. Como dije, ocupada como estaba le prometí hacerlo pero unas cuatro horas después que encontré tiempo me adentré en su lectura y apenas unos párrafos supe que tenía que traducirlo para compartirlo a todos quienes les interese esta historia. Lo traduzco acá especialmente para muchas queridas amigas en América Latina que con tremendas batallas se mantienen firmes en proclamar el evangelio que les ha significado el mensaje liberador en medio de culturas opresoras. Para ustedes lo comparto:

martes, 4 de septiembre de 2012

¿Guerra de textos o más bien guerra de sexos?


Opinión: Biblia 02/09/2012
Por: Juan María Tellería Larrañaga

No hay varón ni mujer: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. (Gálatas 3, 28 RVR60)

Lo digo tal como lo siento: hay conversaciones con ciertos creyentes que me deprimen hasta lo más profundo. Y no suelen ser precisamente aquellas en que las personas cuentan sus problemas o sus desgracias, que por lo general tienen el efecto de suscitar en mí un deseo inmediato de mostrar el consuelo del Evangelio de Cristo, del que todos sin excepción estamos tan necesitados. Son más bien otras de distinto tenor, de otro calibre, como la que hace no mucho mantuve con cierta persona a la que no veía desde hacía años, y que me dijo con toda rotundidad que ya no asistía a los servicios de su iglesia… ¡porque ahora tenían una pastora y a partir de ahí habían comenzado las mujeres de la congregación a predicar y enseñar en público!, algo que, según su opinión, era diametralmente opuesto a la Palabra de Dios.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Según esto, ¿por qué sólo la mujer es concebida como "ayuda idónea"?


Por Héctor Benjamín Olea Cordero, el El Domingo, 26 de agosto de 2012 a la(s) 13:47 ·
¿Por qué sólo la mujer es concebida como “ayuda idónea”?

Héctor B. Olea C.

La idea de que la mujer es “ayuda idónea” de su marido (en sentido general respecto del varón) ha sido muy popular en la tradición cristiana en general, como herencia de la antropología hebrea reflejada en Génesis 2.4-25.

Pero, ¿cuál es el sentido de la expresión hebrea que se traduce “ayuda idónea” y su trasfondo cultural? La expresión hebrea que se ha traducido “ayuda idónea” (y que en toda la Biblia sólo se la encuentra en Génesis 2.18, 20), “ezer kenegdó”, literalmente significa “ayuda, auxilio, apoyo semejante, correspondiente y conforme al varón”, “parecido a él”, “de la misma naturaleza que él”. Dicha expresión señala a la mujer como un ser creado parecido al varón con el fin de ser su ideal complemento. Lógicamente, detrás de este concepto está el carácter patriarcal de la cultura hebrea (y las de los pueblos circunvecinos) que veía a la mujer como inferior al varón. En este contexto general surgieron los textos bíblicos.

martes, 3 de julio de 2012

¿De qué le dijeron que se trataba el cristianismo?

Por: Verónica Lozada

Se llenan la boca hablando de cristianismo mientras que la ciudad se encuentra encaminándose al infierno y no escucho a ninguno de los príncipes de esta ciudad hacer un pronunciamiento ante las autoridades para declarar Palabra del Señor a los gobernantes.

He dicho que Cristo le otorgó a la iglesia una vocación social, de solidaridad con su prójimo, expresada en el segundo gran mandamiento: Ama a tu prójimo como a ti mismo. Pero no encuentro esa comprensión en la iglesia local y la acción aparejada que corresponde.

¿Hasta donde llega nuestro cristianismo?
Porque hasta hoy no escucho ningún pronunciamiento ético y enérgico de la Iglesia en México. Toda una iglesia comparsa, bien acomodada, que no reprende ni denuncia el mal.

miércoles, 16 de mayo de 2012

"Y oyó Dios el gemido de ellos..."


Y oyó Dios el gemido de ellos[1]
El repudio de una tiranía

Desde tiempos antiguos se tienen registros de las formas en que los pueblos expresaban su malestar ante los tratos malvados e injustos de sus gobernantes. La historia da cuenta que hubo desde el pasivo sometimiento hasta las grandes y cruentas rebeliones para zafarse del yugo de los tiranos.
Con el título me refiero a una forma bastante singular en que se manifestó el hartazgo del pueblo hebreo hace como unos seis mil años en Egipto. Narran las Escrituras en el libro de Éxodo escrito por Moisés, que murió el rey de Egipto[2] (Faraón) y seguramente en el imaginario de los hebreos renacía la esperanza de un nuevo día; deben haber suspirado con alivio pensando que con la muerte de este rey las cosas mejorarían. La esclavitud, los trabajos forzados, la desintegración de las familias, la muerte de bebés del sexo masculino (de la que el propio Moisés se había librado), parecía que podrían llegar a su fin con la muerte de este temible personaje. Pero las cosas empeoraron. A la información de la muerte del faraón, se introduce un breve enunciado pero altamente revelador para indicarnos la condición de servidumbre continuada de los hebreos en Egipto[3].

miércoles, 12 de octubre de 2011

MUJERES, principales víctimas de abusos religiosos

Suman 750 demandas de 1993 a la fecha

cimac | México, DF

Del total de 750 demandas por abuso sexual cometidos en todo el país de 1993 a la fecha por líderes religiosos, el 55 por ciento de las víctimas son mujeres; 30 por ciento infantes y el restante 15 por ciento adolescentes varones.
José Luis Romero, representante del Departamento de Investigaciones sobre Abusos Religiosos (DIAR), dijo no obstante que las denuncias sólo representan el diez por ciento de los abusos cometidos por los líderes religiosos, por lo que la “cifra negra” se estima en un 90 por ciento.
Al participar en la III Semana Cultural de la Diversidad Sexual efectuada en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), aseguró que hasta el momento no se ha sancionado a los agresores debido a que son encubiertos por instituciones religiosas que dificultan la impartición y procuración de justicia, difunde NotieSe.
El investigador dio a conocer que el 35 por ciento de las averiguaciones se refiere a delitos de tipo sexual como violación, acoso, estupro, exhibicionismo, tocamiento, manipulación de genitales y hostigamiento.
Romero recordó que al interior de la institución religiosa se violan los derechos humanos y se atenta con la integridad física de niñas, niños y mujeres, lo que provoca en las víctimas sentimientos de vergüenza, temor, ansiedad y desconcierto.
Es lamentable, dijo, que dentro del derecho canónico la jerarquía católica considere las agresiones “como simples pecados y no como delitos graves”, bajo el argumento de que “la iglesia es una familia en la cual la ropa sucia se lava en casa”, pensamiento que intenta distraer la atención de un problema que se ha convertido “en una de las epidemias sociales de este siglo”.
El representante del Departamento de Investigaciones sobre Abusos Religiosos (DIAR), comentó que el vacío legal y jurídico en la materia es resultado de la falta de trabajo legislativo en ordenamientos congruentes con la situación presente, de ahí que sea necesaria la intervención de la sociedad civil para generar los cambios que se requieren.

Abuso religioso hacia la mujer

Lunes 10 de agosto del 2011

De los 11 a los 24, Nelly sirvió a los legionarios de Cristo. Hoy narra la "alineación mental" a la que fueron sometidas, ella y varias compañeras
Nelly Ramirez Mota Velasco es autora del libro "El reino de Marcial Maciel"

Nunca preguntar por qué. Filtrar siempre lo que se piensa. Conservar la ingenuidad. Nunca cuestionar. No leer periódico. No informarse. No a la televisión. No al cine. No al teatro. No turbarse con pensamientos temerarios. Uñas cortas. No escribir. No perfumarse. Sonrisa y rostro amable de tiempo completo. Vestimenta siempre igual. Sobriedad y rectitud ante todo. Nunca salir solas. Buenos pensamientos de día y de noche. Nunca portar dinero en efectivo.

Nelly Ramírez Mota Velasco dejó de ver el mar y de acariciar un cuerpo masculino a lo largo de 14 años. Omitió los cumpleaños de su padre, los casamientos de sus hermanos y el nacimiento de cada uno de sus sobrinos, porque en su agenda sólo había espacio para los Legionarios de Cristo y el Regnum Christi al que se incorporó cuando era una niña (en los grupos Juveniles de la Legión) hasta 1996, cuando decidió ser voluntaria del movimiento para posteriormente consagrarse en el Regnum Christi, a pesar de la oposición y el rechazo que esto provocaba en su padre. De su madre siempre supo poco.

Sólo le permitían una llamada telefónica al mes con su familia, y sólo una visita al año. Tuvieron que pasar siete años para que pudiera estar al lado de su padre un fin de semana completo; aunque siempre acompañada de otra consagrada. Al ingresar a la Legión, le pidieron su pasaporte, sus documentos y cualquier bien material. De este modo los superiores tenían un control total sobre ellas, las subordinadas, “a pesar de que, en contraste, los sacerdotes que están en el apostolado viven como verdaderos “yupies”, con Iphone y BlackBerry, computadoras MacBook, asiduos al golf, con zapatos Gucci o Salvatore Ferragamo.

A decir de Ramírez Mota, el padre Álvaro Corcuera (director general de los Legionarios de Cristo desde 2005) se aloja en un hotel exclusivo en Ipanema cuando va de viaje a Río de Janeiro, en lugar de hacerlo en la comunidad de los Legionarios. “¿Eso es digno de una persona que hizo un voto de pobreza?”, cuestiona Nelly. Para ellas, narra, había “habitaciones comunes, rezábamos juntas, ningún espacio de intimidad; baños comunes, comedor juntas, estudio juntas, siempre había alguien a nuestro lado. Todo estaba reglamentado con horarios más que estrictos”

Desde el inicio del apostolado le dijeron que su rostro no le pertenecía y que, por tanto, debía sonreír y mostrarse alegre, más allá de sí misma. “Tu rostro pertenece a Dios”.

Espionaje interno. Informar en contra de cualquier compañera que se sublevara. Votos de obediencia, no cuestionar a sus superiores, prescindir de la conciencia, de la voluntad y la libertad, son sólo algunos de los aspectos que esta joven mujer vivió y ahora narra. Recuerda cuando una compañera cayó en cama por excesivo trabajo y estrés. La mandaron a su casa indefinidamente: “Le dijeron que así ya no servía para los fines de la Legión”. Hoy, Nelly apenas está recuperando su vitalidad. Habla despacio, a veces insegura, otras cabizbaja, calculando cada palabra que dice. Se muestra como es: sin adornos, y no es fácil aterrizar en su interior. Un señor de seguridad, al que ella llama capitán, la acompaña y cuida. En varias ocasiones los Legionarios le “recomendaron” que no publicara su investigación, que dio como resultado su libro El reino de Marcial Maciel. La vida oculta de la Legión y el Regnum Christi. Aún tímida, se define como menos vulnerable, aunque está convencida de que la formación que recibió le produjo un infantilismo, pero “es hora de ser autocríticos, valientes y cambiar la casa”. Asegura que está en proceso de recuperar su capacidad crítica: “Veía a diario cómo mis alumnas caían en fanatismo, cerradas a la realidad, sin ver que la obra del padre Maciel estaba dañada de origen, con un estilo de vida inmoral. Intenté que abrieran los ojos, pero hay muchos legionarios y consagradas que continúan negando lo evidente”.

No hace mucho, su padre le pidió que hablaran, que lo escuchara profundamente. Él le mostró y comprobó —con cuanto documento pudo— por qué debía abandonar la congregación, en la que Nelly había alcanzado el grado de Directora de la Primera Casa de Consagradas, en León, Guanajuato, que ocupó siete años. Pidió tiempo para reflexionar, investigó y no regresó. Hoy reconoce no haber perdido la fe en Cristo. Vive con su abuelo, quiere casarse y tener hijos; recuperó todo lo que le estuvo prohibido”. Asegura haber recuperado su libertad, y valora ya no tener que colectar dinero para caridades ficticias: “Debíamos aportar 7 mil dólares para nuestra manutención, y más 3 mil dólares anuales para gastos de la casa (...) en el onomástico de Maciel, debíamos enviarle un cheque de 250 mil dólares.

En 2009, Nelly pidió un tiempo de oración y reflexión. Hoy pertenece a la Fundación Ambar, que da asistencia social a personas de escasos recursos.

— ¿Qué fue lo primero que hizo al abandonar la casa de Consagradas en Guanajuato?

—Fui al mar con mi familia. Recuperé el mar y mi libertad.

—¿Cuál era el núcleo del régimen de esclavitud que vivió?

—El culto se centraba en un líder vivo hacia quien dedicábamos un celo excesivo y un nivel de compromiso sin cuestionamientos. Estábamos ocupadas en atraer a nuevos miembros, por hacer dinero. Se nos castigaba si cuestionábamos, dudábamos o disentíamos, con pláticas y técnicas de entumecimiento mental para suprimir las dudas sobre el grupo y su líder, con meditación, cánticos, hablar en lenguas y trabajo extenuante. Sólo le daban permiso de salir para pedir donativos: “¿Puedo comer con el señor X para pedirle que nos preste su casa de Acapulco para las vocaciones?”.

— ¿Cómo se le llama a esto? ¿Cómo se le llama al hecho de utilizar a las mujeres para conseguir favores de ciertas familias poderosas?, concluye Nelly Ramírez, quien hoy hace todas las preguntas que durante 14 años omitió.
FUENTE: http://www.eluniversal.com.mx/nacion/189694.html

Si has sufrido abuso religioso en alguna forma, dentro de la religión católica o cualquier otra. Comparte tu historia, ayuda a otras a salir de su silencio cómplice, liberta a otras. PUEDES ESCRIBIR A verdadqueliberta@hotmail.com y DEJA TUS COMENTARIOS EN EL BLOG, Gracias

viernes, 5 de agosto de 2011

El cristianismo, la violencia y yo

La reflexión sobre la violencia en cualquiera de sus formas es tema obligado hoy. Al respecto, el cristianismo cuyos valores son absolutos, como dogmas de fe para el cristiano; ofrece su innegociable perspectiva. Según el último censo 2010 del INEGI, México se cataloga como una nación de credo “cristiano”, con 83% de población declarada católica y un 7% de población protestante de diversas otras denominaciones cristianas, lo cual nos arroja un total de 90% de población “cristiana”. No obstante, México se encuentra sumergido en una violencia demencial.
                A este contradictorio panorama urge un planteamiento que explique la actitud del cristianismo frente a la violencia. Empero, no se trata de esclarecer hasta dónde podemos adentrarnos en los terrenos de la violencia. Desde ya, debemos saber que ese planteamiento es imposible dentro del Evangelio de Jesucristo. Y es que no puedo dejar de vincular el Evangelio a su propietario. Pues se trata del evangelio de Jesús, no de los hombres. Él es la fuente de esas “buenas noticias” y por tanto, elemento inmanente del Evangelion.
                En uno de sus más emblemáticos mensajes, “El Sermón del Monte”, también llamado de las Bienaventuranzas; Jesús hace una contundente declaración, diciendo: Bienaventurados los mansos. Bienaventurado significa: afortunado, dichoso, supremamente feliz, triplemente bendecido. Y añade: Bienaventurados los misericordiosos…bienaventurados los de limpio corazón…bienaventurados los que hacen la paz, (o los pacificadores, o reconciliadores). De manera que el Evangelio de Jesús que engendra al cristianismo, es un llamado a vivir según el espíritu de mansedumbre, lo cual es opuesto a la violencia. Y esa premisa es base de todas sus enseñanzas y de su propia vida. El cristianismo en suma, exalta la virtud y no los vicios o miseria humana. Frente a una condición pecaminosa responde con perdón para eliminar la culpa, aunque no elimina el carácter o las consecuencias que devienen y que continúan su marcha, puesto que en todo caso, constituye una suerte de rendición del ser humano frente a sus imperativos morales.
                En otra arista, la iglesia primitiva o primeros cristianos, constituyen otro destello de verdad al respecto, por la forma como percibieron y tradujeron el mensaje en su aplicación práctica de vida. La historia de la iglesia primitiva, compuesta de testimonios vivos y escritos (tanto en el Nuevo Testamento como en otros libros dispersos), se convirtió en marco referencial de actuación para las generaciones siguientes, hasta el surgimiento de Constantino donde Iglesia y Estado se amalgaman para unir y preservar intereses comunes. Aunque tampoco deben ignorarse los tropezones de la iglesia primitiva como su rígida interpretación literal de las enseñanzas del Maestro que la condujeron a pensar en el inmediato e inminente fin del mundo y otras interpretaciones por el estilo. Pero sin salirnos del tema central, es importante enfocar la conceptualización de la violencia como elemento ajeno a la cosmovisión cristiana. Mencioné antes el sermón del monte en el que Cristo desterró a la violencia de sus enseñanzas, en un mensaje enérgico y radical donde apunta al sentido opuesto, la paz. Obviamente, choca a los sentidos humanos el planteamiento del sacrificio personal por el bien del otro, el prójimo, mucho más cuando ese otro es un enemigo o contrincante. Sin romanticismo, el mensaje de Jesús admite el conflicto, lo reconoce, pero no lo rehúye ni lo trata de tapar con el dedo; por el contrario, eleva la demanda a un nivel que rompe la tradición cultural reinante de ayer y de hoy mismo. “Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen…” Parece que el Maestro tiene una enorme confianza en que el resultado que producirá esa conducta de formidable peso moral, será monumental y de un gran poder transformador. Esa es su fórmula para romper el “orden establecido”. El evangelio de Jesucristo, fuente del cristianismo, No ofrece la violencia como respuesta a la violencia. Ante la violencia de Estado (Roma) en amasiato con el poder religioso de su día en Jerusalén (el Sanedrín judío), Jesús responde con su entrega propia, porque hay que aclararlo, a Él no le quitaron la vida, Él la entregó voluntariamente por amor. Esa es su respuesta a un sistema violento que no tiene remedio por sus fuentes corruptas e incorregibles. En consecuencia, los primeros discípulos que enfrentaron también el embate de violencia de Estado, respondieron también en el mismo sentido, inteligentemente. Veamos. En primera, el Estado romano reprimió persiguiendo a los primeros cristianos por no someterse al orden religioso imperante. Pues el cristianismo desafiaba radicalmente a las religiones paganas que daban sustento ideológico y simbólico al sistema dominante. Su respuesta fue, No Resistencia. Tú Estado, impones la ley y la penalidad por transgredirla. Yo cristiano, acato la ley y pago el precio, pero NO me someto a esa ley que considero injusta. Estoy dispuesto a pagar el precio. Pagaron con su vida, como mártires, dando un testimonio que aún hoy, como en aquellos días, estremece e impacta por su determinación y gozo en medio del sufrimiento, así como por su falta de temor. Eso impactó de tal manera que en lugar de decaer, les atrajo nuevos partidarios. En segunda, al discernir el espíritu del Estado, como un estado violento y belicoso. Los primeros cristianos, decidieron no alimentar al monstruo. Ser soldado y ser cristiano son dos opciones que se excluyen. Esta fue otra de las razones de las persecuciones, que los cristianos no se alistaban como soldados para Roma, y que aquellos soldados que se convertían a la fe cristiana, abandonaban las armas, sufriendo las consecuencias del caso; a tal grado se llevaba entonces la convicción de fe cristiana. Se pagaba con la vida el seguir las enseñanzas del maestro. No es posible seguir y servir a dos señores. A este respecto, me pregunto qué estará ocurriendo al interior de las fuerzas armadas en México y en Latinoamérica donde tradicionalmente se utilizan para la represión civil y no para mera defensa de la nación contra poderes ajenos. ¿Habrá cristianos al interior de las fuerzas armadas? ¿Estarán esos cristianos participando de torturar, disparar a civiles indefensos u otros abusos? ¿Hay cristianos enlistándose en las fuerzas armadas? ¿Entienden los cristianos los valores éticos y morales superiores del cristianismo? Y, los de ese partido identificado con la ultraderecha, ¿son verdaderos cristianos? ¿y los diputados y senadores que votan contra el interés del pobre, de la viuda, del huérfano y del más vulnerable, son cristianos? ¿y aquellos funcionarios públicos en cuyo poder está hacer algo y que se hacen voluntariamente sordos, ciegos y mudos ante el drama social; son cristianos? ¿Un ejecutivo que lanza a la calle a más de 40mil familias de la noche a la mañana, será cristiano? ¿Un secretario de Trabajo inmisericorde al clamor social del trabajador, será cristiano?; ¿No es acaso todo lo anterior expresión de una violencia demencial?; Y ¿qué de los narcotraficantes, asesinos, torturadores, secuestradores y delincuentes desalmados; se consideran ellos cristianos?; y, ¿qué de los que entran a robar a las casas, o de los tratantes de blancas, o de los malos vecinos, o de los que rayan el auto solo por envidia o diversión, o de los que tiran basura en la calle, o de los que sobornan para ser privilegiados, o de los jueces que venden la “justicia” al mejor postor, o de las mujeres “robamaridos”, o de las mujeres que venden a sus hijas, o de los hombres o mujeres que abandonan a sus hijos, o de los comerciantes voraces que defraudan al consumidor, de los que dan peso y medida adulterada, o de los curas pederastas, o de los pastores golpeadores de esposas, o de los hombres o mujeres que no salen de la iglesia y que miran a los demás como indignos e inferiores, señalándolos como “destinados al infierno”?; ¿SON TODOS ELLOS, CRISTIANOS? ¿Es eso expresión de los valores del cristianismo de Jesús?
                El Estado hoy sigue en dirección antagónica a la doctrina cristiana respecto a la no violencia. Sobresale el caso de México, donde quien encabeza el poder ejecutivo, se autoproclama “cristiano” de profundas convicciones, pero por otro lado, asume la vía de la violencia de Estado como medio de “combatir” o emprender la “guerra contra el narcotráfico”, como entonces le llamó, aunque ahora lo niegue, tildando vidas humanas inocentes como “daño colateral”. Esto, NO TIENE NADA QUE VER CON EL CRISTIANISMO DE JESUS. Hasta me parece ver el horror y tristeza en el rostro de Jesús.
                No os engañéis. El Cristianismo puro; no prostituido, adulterado, adelgazado, falsificado, espurio, falseado y corrompido; nada tiene que ver con la violencia. Hay un rechazo total a la violencia. No debe confundirse el obedecer la ley del gobernante, con hacerse cómplice de maldades, o traicionar la ética y la moral cristiana. Tampoco decir la verdad es incitar a la violencia. Para nada. Los primeros cristianos le dijeron a Roma, NO. Esas no son mis prácticas y se lo dijeron pacífica, pero enérgicamente. Y añadieron, estoy en el Estado, pero mi ciudadanía es celestial, y mientras estoy de paso, obedeceré las leyes del lugar por donde transite pero NO negociaré mis convicciones. Esto en cuanto a la esfera pública de la vida del cristiano.
Lo mismo para la esfera privada. La violencia no tiene nada que hacer en la intimidad del hogar que se llame cristiano, ni al interior de la vida de las comunidades cristianas, sea en su interacción entre los miembros, o en su interacción de los miembros con sus líderes, sea también en cualquiera de sus formas: verbal, física, psicológica, sexual, económica, patrimonial o simbólica. Las expresiones de tiranía, crueldad, imposición, absolutismo, exclusión, represión, coerción, insulto, penas infamantes, degradantes e indignantes, no son para nada expresiones que tengan cabida en la doctrina de Jesucristo, todo lo que corresponda a esa naturaleza, de mal proviene, nada tiene el cristianismo que ver con ello, sin consideración de que se le apode “cristiano”; queda entonces la pregunta: ¿Cuántos de ese 90% de mexicanos de credo cristiano, son verdaderamente cristianos en su conducta ética y moral derivada de las enseñanzas de Cristo?.

jueves, 4 de agosto de 2011

El cristianismo, la participación social y yo

Ayer cayó en mis manos un folleto promocional de un centro cristiano. Conforme lo leía admiré la claridad y valentía en la exposición de ideas. La primer declaración contundente decía: “Reconocemos que la única manera de acercarnos a Dios y obtener la vida eterna es a través de Jesucristo, por eso mismo, solo enseñamos y reconocemos a la Biblia como la verdad absoluta, y no las enseñanzas de otros ´profetas o líderes espirituales´” (sic). Yo dije, --bien, eso es definición. Fuerte pero claro. Enhorabuena, no se andan por las ramas. Pero poco me duró el entusiasmo, porque el siguiente párrafo declaraba:
                “No nos involucramos en la política, pero si instruimos a la gente para obedecer a nuestras      autoridades civiles y militares, honrar a los símbolos patrios y orar por nuestros gobernantes”
La abierta contradicción entre la primer declaración y está última puede pasar desapercibida para un “cristiano dominguero”, pero para aquellos que se han comprometido a seguir las enseñanzas de Cristo, es decir, los denominados “cristianos”, esto de ninguna manera tiene relación con el Cristo que revelan los Evangelios; mismos que dicen creer como verdad absoluta, los susodichos. Esa declaración dogmática, es una mutilación a todo un cuerpo de enseñanzas de la propia Biblia, respecto al tema. Es sólo un texto extraído sin todo el contexto y sospecho una intención de querer estirar esa verdad hasta que dé para cubrir posturas personales. Pero dándole el beneficio de la duda, me parece que se trata más bien de una confusión, al no entender que se entiende por política. Política en su etimología, se refiere a participación. Ser político es ser participante social, es ser gregario, participativo, sociable; contrario a aislado, recluido, segregado. En términos prácticos, o aplicado a la realidad vivencial, NO INVOLUCRARSE EN POLÍTICA significaría: no votar, no ser votado, no ser empadronado, no tener credencial IFE, no ser derechohabiente social (IMSS, ISSSTE, INFONAVIT, etc), no aceptar el matrimonio por las leyes civiles, no asentar a los hijos en el registro civil, no participar de programas de ayuda social como los de SEDESOL u otros del país, y ni siquiera registrarse en el padrón de asociaciones religiosas ni entregar la lista de miembros comulgantes a la secretaría de gobernación como requisita la propia ley de la materia; eso entre algunas cosas más. Por lo que, insisto, no dudando de su buena fe, voy a pensar que se trata de simple ignorancia del término, pero si no fuera así; en todo caso, tendrían que arrancar de la Biblia que dicen creer como verdad absoluta, aquel pasaje donde Cristo le llama “zorra” a Herodes, el gobernante en turno, Lc. 13:32; o tendrían que eliminar también aquella orden donde Jesús emite un imperativo moral o espiritual a los cristianos a ser la sal de la tierra y a ser luz que alumbre las tinieblas, Mt. 5:13-16. En otras palabras, es un mandato a convertirse en un factor de cambio en el panorama terrenal, ni más ni menos. ¿Será por eso que hoy México y Latinoamérica completa tienen poblaciones cristianas insípidas y opacas o bastante tenues en cuanto a alumbrar el mundo? Encerradas ahí en sus cuatro paredes, con su luz escondida debajo de la mesa y viviendo como ratones temerosos del gato que se regodea a todo lo ancho y largo de la casa. Esta no es la iglesia por la que mi Señor Jesucristo vino a dar su vida. El vino a dar su vida para vivificarnos y ser aroma de vida y no de muerte.
                Esta forma de pensamiento ha borrado de un plumazo al cristianismo primitivo. Aquel cristianismo inmediato a la partida de Jesús. Donde decirse cristiano era rechazar abiertamente las imposiciones políticas religiosas de la época y determinarse únicamente por los imperativos de Cristo, al grado de estar dispuesto a ir a la misma muerte por ello. Más bien, esta forma de adoctrinamiento corresponde a la que resultó del matrimonio entre Religión y Estado, con Constantino a la cabeza como primer papa-emperador, pero nada tiene que ver con el cristianismo puro de los primeros días antes que se prostituyera dando a luz esa infame religión que fornica con todos los Estados para adueñarse de las almas de los hombres. La misma Roma, político-religiosa; cuyas manos están llenas de sangre de los mártires cristianos que sacudieron el imperio romano diciéndole NO a sus leyes injustas y que estuvieron dispuestos incluso a ser expuestos y vituperados en el circo como espectáculo a un mundo alienado. ¿O no mandó el mismo Dios de la Biblia a Moisés a desafiar al Imperio Egipcio? ¿No es eso involucrarse con la política?, yo no veo a Moisés diciendo –oh no, yo solo enseño a la gente a obedecer todo lo que diga el Faraón y a orar por él? Redargüirle de maldad, no, eso no. Y qué diré de Martín Luther King, más cercano a nosotros: teólogo, pastor, abogado y activista por los derechos civiles que paralizó al Estado más poderoso del mundo para reprobarle su sistema injusto. ¿O ignoramos que fue un cristiano (William Wilberforce) quien luchó décadas, literalmente invirtiendo su vida completa para abolir la esclavitud en esa cristiana nación llamada Inglaterra?; y en la India, fue un misionero cristiano, William Carey, quien luchó años también poniendo en riesgo su propia vida, para que se aboliera la práctica del sati (la costumbre de quemar vivas a las viudas junto con el marido muerto). Así, los ejemplos son innumerables. Me viene también a la memoria el analfabetismo político mencionado por Brecht cuando dijo:    “¡El peor analfabeto, es el analfabeto político!
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el costo de vida, el precio de las papas, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de las medicinas, dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece de serlo, y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”
                Entonces, no termino de entender como alguien que declara verdad absoluta a la Biblia, por otro lado, no se atreve a asimilarla en su totalidad como tal. No obstante, debo reconocer que este pensamiento está bastante difundido entre los llamados cristianos, razón por la que se muestran como un pueblo pasivo e indolente ante el drama social de una sociedad que estamos llamados a amar, tanto como a nosotros mismos. Hay tal abdicación de la responsabilidad social, de nuestra participación ciudadana y la más grave, la abdicación de la razón, anulando el pensamiento crítico que nos distingue como raza humana para cumplir eficazmente la gran comisión encomendada. Pues no hemos sido llamados a endilgarle religión a este mundo, tampoco a andar de lamebotas con los políticos y encumbrados, sino a entregar generosamente las buenas noticias de salvación. Qué desconfianza me inspiran los que llamándose cristianos se dicen apolíticos y creen que solo tenemos responsabilidad de orar como si hasta allí llegara nuestra parte con este mundo. No sé si es ignorancia, indiferencia o yerro deliberado. Lo cual equivaldría a: --no sé, me tiene sin cuidado, y, ajá ¿y qué? Definitivamente, yo no creo en esa tropicalización de cristianismo, a mi no me representa. Bien dijo el profeta: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”